concepto de imputabilidad

1.- La inimputabilidad: es la capacidad del ser humano para entender que su conducta lesiona los intereses de sus semejantes y para adecuar su actuación a esa comprensión. Significa atribuir a alguien las consecuencias de su obrar, para lo cual el acto debe ser realizado con discernimiento, intención y libertad.


Es un concepto jurídico que relaciona los conceptos de responsabilidad y culpabilidad.


Quien carece de estas capacidades, bien por no tener la madurez suficiente (menores de edad), bien por sufrir graves alteraciones psíquicas (enajenados mentales), no puede ser declarado culpable ni puede ser responsable penalmente de sus actos. La minoría de edad (artículo 19) también es una causa de inimputabilidad.


Se entiende todo lo contrario a la inimputabilidad. Ya que es inimputable quien actúa sin voluntad y conciencia, es decir no tiene la capacidad de entender y querer al momento de cometer el acto punible.


2.- Causas de inimputabilidad


En el Derecho Penal son tres las causas de exclusión de la responsabilidad penal que pueden reconducirse al ámbito de la inimputabilidad.


Están citadas en el artículo 20 del Código Penal Español:


(Art. 20.1) Cualquier anomalía o alteración psíquica;


(Art. 20.2) También el estado de intoxicación plena por el consumo de bebidas alcohólicas, drogas tóxicas, estupefacientes, sustancias psicotrópicas u otras que produzcan efectos análogos


(Art. 20.3) La alteración en la percepción desde el nacimiento o desde la infancia que produzca una alteración grave de la conciencia de la realidad


2.1.- Regulación :


CAPÍTULO II. DE LAS CAUSAS QUE EXIMEN DE LA RESPONSABILIDAD CRIMINAL


Artículo 19.


Los menores de dieciocho años no serán responsables criminalmente con arreglo a este Código.


Cuando un menor de dicha edad cometa un hecho delictivo podrá ser responsable con arreglo a lo dispuesto en la Ley que regule la responsabilidad penal del menor.


Artículo 20.


Están exentos de responsabilidad criminal:



  1. El que al tiempo de cometer la infracción penal, a causa de cualquier anomalía o alteración psíquica, no pueda comprender la ilicitud del hecho o actuar conforme a esa comprensión.

El trastorno mental transitorio no eximirá de pena cuando hubiese sido provocado por el sujeto con el propósito de cometer el delito o hubiera previsto o debido prever su comisión.



  1. El que al tiempo de cometer la infracción penal se halle en estado de intoxicación plena por el consumo de bebidas alcohólicas, drogas tóxicas, estupefacientes, sustancias psicotrópicas u otras que produzcan efectos análogos, siempre que no haya sido buscado con el propósito de cometerla o no se hubiese previsto o debido prever su comisión, o se halle bajo la influencia de un síndrome de abstinencia, a causa de su dependencia de tales sustancias, que le impida comprender la ilicitud del hecho o actuar conforme a esa comprensión.

  2. El que, por sufrir alteraciones en la percepción desde el nacimiento o desde la infancia, tenga alterada gravemente la conciencia de la realidad.

En los supuestos de los tres primeros números se aplicarán, en su caso, las medidas de seguridad previstas en este Código.

Leer:   RESPOSABILIDAD LEGAL DE TUS COMENTARIOS EN REDES SOCIALES

CAPÍTULO III.DE LAS CIRCUNSTANCIAS QUE ATENÚAN LA RESPONSABILIDAD CRIMINAL


Artículo 21.


Son circunstancias atenuantes:



  1. Las causas DE INIMPUTABILIDAD cuando no concurrieren todos los requisitos necesarios para eximir de responsabilidad en sus respectivos casos.

  2. La de actuar el culpable a causa de su grave adicción a las sustancias mencionadas en el número 2 del 20.

  3. La de obrar por causas o estímulos tan poderosos que hayan producido arrebato, obcecación u otro estado pasional de entidad semejante.

  4. La de haber procedido el culpable, antes de conocer que el procedimiento judicial se dirige contra él, a confesar la infracción a las autoridades.

  5. La de haber procedido el culpable a reparar el daño ocasionado a la víctima, o disminuir sus efectos, en cualquier momento del procedimiento y con anterioridad a la celebración del acto del juicio oral.

  6. La dilación extraordinaria e indebida en la tramitación del procedimiento, siempre que no sea atribuible al propio inculpado y que no guarde proporción con la complejidad de la causa.

  7. Cualquier otra circunstancia de análoga significación que las anteriores.

2.2. Graduación


El Código Penal prevé la posibilidad de graduar la imputabilidad, desde su absoluta anulación hasta las afectaciones de carácter leve (eximente completa, eximente incompleta del Art. 68 CP) y atenuación, en el Art. 21ºCP cuando no se den todos los requisitos para que sean causa inimputabilidad.


A) Anomalía o alteración psíquica


Recogido en el número 1 del artículo 20 del Código Penal.


Quien padece algún tipo de anomalía no puede conocer completamente el mandato normativo (capacidad cognitiva) o, conociéndole, o puede adecuar su comportamiento a dicho mandato (capacidad volitiva).


En este tipo de anomalías también es necesario que exista un factor biológico que consiste en alteraciones psicológicas que origine efectos en el comportamiento, que incida en la compresión de la ilicitud del hecho o en la capacidad de orientar la conducta conforme a dicha comprensión. Para que se pueda apreciar una anomalía se exige el factor biológico.


Sin embargo en el trastorno mental transitorio este factor no es necesario; los trastornos mentales transitorios son supuestos en los que en una situación de tensión o en unas circunstancias excepcionales el sujeto pierde la capacidad de control, durante un tiempo limitado. No caben medidas de seguridad, pues el trastorno no es duradero en el tiempo.


Los requisitos para que se de esta eximente son:


- Existencia de causa endógena o exógena que perturbe las facultades. Por lo que puede ser originado por trastornos físicos como por alteraciones externas.


- Perturbación plena de las facultades psíquicas, que no nos dejan comprender el hecho ilícito o actuar conforme a su comprensión. Si no es plena podrá ser atenuante.


- Ausencia de provocación, por lo que será imposible que el sujeto que provoca voluntariamente el trastorno y comete un delito, luego pueda aplicarse la eximente.


B) La intoxicación producida por el alcohol o por otras drogas


Recogido en el artículo 20.2 del Código Penal Por su intensidad o grado, la embriaguez puede ser plena, semiplena. La embriaguez plena produce una perturbación total de la conciencia que excluye la imputabilidad, mientras que la semiplena supone una perturbación parcial que disminuye la imputabilidad.

Leer:   Carta de Hacienda por haber comprado tu casa hace 3 años, vistazo al post

Por su origen, se habla de embriaguez premeditada al delito, embriaguez voluntaria simple, culposa y fortuita. La embriaguez premeditada a delinquir es la que se provoca para comete un delito determinado –por ejemplo, para infundirse el valor necesario para realizarlo-.


Las demás clases de embriaguez mencionadas se definen con relación al carácter voluntario, imprudente o fortuito de la embriaguez –no del delito-.


Para que el alcohol u otras drogas eximan, deberá producir una plena exclusión de la imputabilidad: sólo la embriaguez o intoxicación plena podrá eximir, no así la semiplena, que sólo podrá atenuar, a través de la eximente incompleta del Art. 21.1º, cuando sea muy intensa, y por la vía de la atenuante ordinaria del Art. 21.2º, cuando no lo sea tanto. No toda embriaguez o intoxicación plena eximirá, sino sólo la que no se haya buscado de propósito para delinquir ni se haya producido en circunstancias tales en que hubiera que prever que daría lugar a cometer el hecho


C) La minoría de edad penal


El fundamento es que las personas que no están suficientemente socializadas y no sean conscientes de sus actos no se les podrán exigir responsabilidad penal.


Según el Art. 19 CP, “los menores de dieciocho años no será responsables criminalmente con arreglo a este Código. –cuando un menor de dicha edad cometa un hecho delictivo podrá ser responsable con arreglo a lo dispuesto en la ley que regule la responsabilidad penal del menor“.


La LO 5/2000, de 12 de enero, reguladora de la responsabilidad penal de los menores, entró en vigor al año de su promulgación (5 de enero de 2001). Su Art. 1.1 declaró: “Está Ley se aplicará para exigir la responsabilidad de las personas mayores de catorce años y menores de dieciocho por la comisión de hecho tipificados como delitos o faltas en el Código Penal o las leyes penales especiales”.


Según el Art. 3 de la misma ley: “Cuando el autor de los hechos mencionados en los artículos anteriores sea menor de catorce años, no se le exigirá responsabilidad con arreglo a la presente Ley, sino que se le aplicará lo dispuesto en las normas sobre protección de menores previstas en el Código Civil y demás disposiciones vigentes”.


D) Alteración grave de la conciencia de la realidad. ALTERACION DE LA PERCEPCION.


Esta causa de inimputabilidad, recogida en el artículo 20.3, declara exento de responsabilidad criminal al que “por sufrir alteraciones en la percepción desde el nacimiento o desde la infancia, tenga alterada gravemente la conciencia de la realidad”. Dicho de otro modo, a aquellas personas que no ha completado el proceso de socialización o no entienden las circunstancias en el momento de cometer el delito, no se les puede exigir responsabilidad penal.


Esta eximente requiere dos elementos: uno biológico (sufrir alteraciones en la percepción) y otro psicológico (que tenga alterada gravemente la conciencia de la realidad). El presupuesto biológico es cualquier defecto que suponga la disminución de las facultades de captación del mundo exterior.

Leer:   Las consecuencias de no cumplir con tu palabra

Generalmente se trata de defectos físicos (como la sordomudez o la ceguera), pero podría incluirse también a los llamados “niños lobos” y a los autistas. Como se ha dicho anteriormente, ese defecto debe de haber sido sufrido por el sujeto “desde el nacimiento o a la infancia”, es decir, en los momentos clave del aprendizaje social. Si por el contrario el sujeto ha adquirido conocimientos y experiencia suficiente para saber si sus acciones contradicen o no a las normas y después sufre la alteración en la percepción, no será aplicable esta eximente.


También permite la ley art. 103 CP., aplicación de medidas de seguridad penales, ya particularmente el internamiento en un centro educativo especial.


3.- Los inimputables y el tratamiento penal:


¿Qué hacer con los inimputables autores de graves e importantes delitos? La imposibilidad de aplicar una pena no supone una ausencia de control social de estos sujetos. Hay que tener en cuenta la aplicación de los siguientes puntos a la hora de establecer las medidas a los declarados inimputables:



  • En primer lugar, la medida de internamiento no podrá exceder del tiempo que habría durado la pena privativa de libertad, si hubiera sido declarado responsable el sujeto.

  • En segundo lugar, el Tribunal Sentenciador, cuando lo estime precedente a la vista de los informes de los facultativos, puede sustituir, desde un principio o durante la ejecución de la sentencia, el internamiento por otras medidas no privativas de libertad.

  • En tercer lugar hay que distinguir entre enfermedad mental previa al hecho delictivo, y posterior al mismo.

a) Tratamiento procesal de la enfermedad mental previa al delito: en caso de enfermedad mental del imputado y si resulta procedente la prisión provisional del mismo, la determinación pericial de la dolencia y su alcance puede efectuarse en el centro penitenciario donde se ejecute la medida cautelar. Por el contrario cuando no existan indicios para la prisión provisional art. 381 LECR., ha de complementarse con la regulación del internamiento cautelar en el proceso de incapacitación y el juez de instrucción debe atenerse a lo dispuesto en el art. 763 LEC para ingreso del imputado en centro sanitario adecuado a los efectos de practicar el informe pericial, dando traslado al órgano civil para el proceso civil de incapacitación.


b) Tratamiento procesal de la enfermedad posterior a stc: Si consiste en trastorno grave y duradero que impida al condenado comprender el sentido de la pena, determina la suspensión de la ejecución de la misma y la sustitución de la pena por la medida de seguridad que demanda la adecuada situación médica del enfermo, mediante resolución del juez de vigilancia penitenciaria. Si se cura, podrá decidirse si debe o no cumplir la condena.


FUENTES: Manual derecho penal, LEFEBRE, Diccionario jurídico El Derecho editorial, Enciclopedia libre, Código Penal español

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Subir

Consultasderecho.com. Utiliza cookies para asegurar la mejor experiencia en la página web y garantizar un rendimiento impecable. Más información