NUNCA HE PODIDO TRABAJAR POR MIS GRAVES PROBLEMAS DE SALUD, ¿PODRÍA SERME DECLARADA LA INVALIDEZ PERMANENTE?

NUNCA HE PODIDO TRABAJAR POR MIS GRAVES PROBLEMAS
DE SALUD, ¿PODRÍA SERME DECLARADA
LA INVALIDEZ PERMANENTE?

Lo más frecuente es que la persona inicie en su juventud, bien por cuenta propia (iniciando su propio negocio), bien por cuenta ajena (entrando a trabajar para otra persona o Empresa), su vida laboral, comenzando a cotizar para la Seguridad Social, lo que en un futuro podría darle la posibilidad de percibir ciertos beneficios: prestación por desempleo, jubilación, bajas por maternidad y otras.

No obstante, hay casos en que, desafortunadamente, desde el periodo de gestación, o bien en su infancia o adolescencia, éstas sufren enfermedades, traumas o lesiones físicas que les impedirán en un futuro poder desarrollar actividad laboral alguna.

Ante esta situación es muy común preguntarse si ese ser querido podría recibir algún tipo de prestación económica del Sistema Público. En muchas ocasiones estamos hablando de padres cuyos hijos sufren graves problemas de salud, lo cual les sume en un estado de gran preocupación por su porvenir cuando ellos mismos falten.

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» Las pensiones no contributivas en España

Afortunadamente, nuestro país goa de un amplio marco de protección social que engloba también este tipo de casos, con el fin último de evitar el desamparo y la exclusión social de cualquier persona.

En concreto, nuestra Normativa, contenida en la Ley General de Seguridad Social, prevé dos niveles de prestaciones o pensiones:

  1. Un primer nivel contributivo, destinado a la protección frente a cualquier contingencia o adversidad que pudieran sufrir los trabajadores por cuenta ajena (así como los autónomos que hubieran optado por cotizar).
  2. Otro no contributivo, dedicado a quienes nunca han trabajado, o no lo han hecho en la medida suficiente como para poder tener derecho a una prestación de ese otro nivel contributivo.

Precisamente en este segundo nivel se prevé de manera específica una prestación por invalide, destinada a personas de edades comprendidas de entre 18 y 65 años cuyas condiciones físicas o psiquiátricas, por haber sufrido algún tipo de accidente o enfermedad, les supusieran una incapacidad igual o superior al 65%.

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Es tarea del correspondiente Equipo de Valoración de Incapacidad de la Seguridad Social la determinación para cada solicitante de ese grado de incapacidad.

Podrían acceder a esta prestación no contributiva tanto quienes no hubieran trabajado nunca, como quienes lo hubieran hecho por debajo de unos baremos señalados por la propia Norma (si hubieran trabajado por encima, tendrían derecho a obtener una prestación por invalide en su modalidad contributiva, que prevé diversos grados y, por lo general, es de mayor cuantía).

Finalmente, sería preciso que la persona acreditara carecer de un nivel de ingresos adecuado.

» La complejidad en la práctica a la hora de plantear una solicitud

Como cualquier otro trámite ante la Administración Pública, la solicitud de invalide en su modalidad no contributiva puede llegar a presentar una gran complejidad, suponiendo todo un reto para la persona que en ella se aventura.

Y es que son muy diversos los aspectos que hay que acreditar, entre ellos completos registros médicos e historiales clínicos, lo que hace que en muchos casos el solicitante pueda sentirse desorientado ante esa perspectiva.

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Contar con un abogado especialista en materia laboral puede ser una solución óptima que permita liberarse de preocupaciones, contando al mismo tiempo con mayores posibilidades de que se conceda la invalide.

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