responsabilidad del arquitecto, aparejador, promotor y constructor

Cuando aparecen daños o defectos constructivos en una vivienda, garaje, edificio, etc. es muy importante saber contra quién se debe reclamar para lograr la reparación de los desperfectos o una indemnización económica para arreglarlos.


En el caso que analizamos hoy, se trataba de los siguientes defectos: fisuras de solera del garaje, humedades por filtración, inexistencia de barandilla de acceso a la piscina, manchas de humedad en techo, deterioro de muros exteriores con falta de vierteaguas, fisuras en paramentos verticales del muro, falta de acceso de puerta a la piscina, deficiencias en trasteros, encharcamiento acceso a portal, mal funcionamiento de la antena TV y parabólica, y varias deficiencias en las viviendas.


La Sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid de fecha 15 de noviembre de 2012, consideró que todos los defectos constructivos se debían, no a un defecto del proyecto, sino a una mala ejecución de las obras. La Audiencia absolvió al arquitecto y condenó al aparejador, a la promotora y a la constructora. Las diferencias entre la responsabilidad de los agentes intervinientes en el proceso edificatorio son las siguientes:

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a) Arquitecto: la obligación de vigilar que la obra se desarrolla con arreglo al proyecto y esta función de vigilancia incluye la de fiscalizar la adecuada ejecución de la obra, también en cuanto a los materiales empleados y a su correcta colocación, responsabilidad de la que únicamente puede eximirse haciendo constar en el libro de órdenes aquellos defectos que suponen una separación respecto del proyecto elaborado y justificando haber ordenado y fiscalizado su corrección. No son, refiere la Sentencia del Tribunal Supremo de fecha 15 de noviembre de 2005, imputables al arquitecto los defectos de ejecución o los incumplimientos que no exceden de simples imperfecciones.


b) Aparejador: la vigilancia para que la construcción se adecue al proyecto técnico y a las buenas normas de la construcción, así como en lo relativo a la utilización de materiales, realización de mezclas de productos, etc., corresponde al aparejador. Tienen como función principal ordenar y dirigir la ejecución material de la obra e instalaciones, cuidando de su control práctico y organizando los trabajos de acuerdo con el proyecto que las define, con las normas y reglas de la buena construcción, y con las instrucciones del arquitecto superior director de las obras, procurando la perfecta realización de los trabajos y el empleo de los materiales adecuados por parte del contratista.

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c) Promotor: está obligado en virtud del contrato, a entregar la vivienda o el inmueble en condiciones de servir para el uso que se la destina, por lo que si la edificación entregada padece vicios ruinógenos que la hacen inidónea, será responsable de estos vicios frente al comprador.


d) Constructor: es responsable de los vicios de la construcción, de la utilización de materiales de mala, escasa o ínfima calidad, y de la deficiente realización y ejecución material de las obras; en nuestro caso ha resultado patente que los vicios detectados son defectos de ejecución -fisuras en pavimento de garaje, humedades por filtraciones de agua en zonas de techo de garaje por defecto de remates en la impermeabilización con tela asfáltica, manchas de humedad en techo de dependencias de zona de piscina por mala colocación de sumidero, etc.-, por lo tanto, imputables a la contratista.

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